Javicho Soria: “El Stand Up es mucho de analizar el comportamiento humano, el particular y el de uno

Tiene 35 años y es de La Paz, Bolivia, donde se recibió de Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Vino a la Argentina en el 2009 para estudiar cine. Actualmente es comediante de Stand Up desde el 2012.

“La gente es la mayor generadora de ideas. La sociedad, cómo nos comportamos. El preguntarse por qué somos así”, asegura.

#Conversamos con Javicho Soria.

#Conversando: Viniste a Argentina hace ocho años. ¿Por qué viniste, en primer lugar?

#Javicho: “Porque siempre quise estudiar cine, pero allá no había escuelas que me gustasen; por eso me metí en una maestría en la UBA, pero pensé que iba a ser más práctica y resultó ser muy teórica. Después de dos años me terminé quedando y hace cuatro años que arranqué en la ENERC (Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica). Me habían dicho que vaya y pruebe, aunque entren diez por año. Fui y entré. Esa es la razón base por la cual me quedé”

#C: ¿Por qué otras razones te quedaste?

#J: “Porque empecé a vivir de la comedia. Esa fue una razón, pero no era mi plan inicial. Yo entré al taller de stand up con Diego Wainstein, del cual me enteré por una publicidad en internet. Quería hacer un curso de algo, estaba aburrido. Cuando arranqué este taller estaba muy entusiasmado, escribía mucho. Yo había visto mucha comedia, pero no sabía que se podía aprender. No se me había pasado por la cabeza. Y aprendí, y al final de ese año, que era el 2012, me presenté en el Paseo la Plaza. Cuando empecé fue difícil. Seis meses muy duros, pero desde que me convocaron para Ciudad Emergente 2013 empezaron a llamarme más”

Fuente: Facebook Javicho Soria Stand Up

#C: ¿Qué fue lo que hizo que quisieras seguir con la comedia?

#J: “Primero, me di cuenta de que era bueno en ello. Yo siempre actué, hice teatro: desde el 2000, más o menos. Yo hice una obra que se llamaba “La saga de los vampiros” que era una comedia sobre el vampirismo. Era una idiotez importantísima (risas), con un amigo la hicimos. Y cada vez que nos inclinábamos hacia la comedia, la gente respondía bien. Entonces pensé: “capaz tengo una aptitud para hacer reír”. Entonces, cuando empecé a trabajar de comediante, monologando, me fui dando cuenta, primero, de que me gustaba, segundo, de que me sentía bien haciéndolo, de que se me hacía placentero crear material, generar rutinas, pensar en cosas para hacer reír”

#C: ¿Cómo se te ocurren las ideas para hacer tus monólogos?

#J: “De lo que sea. Yo tengo un sistema que es: se me ocurre algo, de la vida, de algo que veo en la tele, de algo que me pasa, anoto la idea principal, y cuando llego a casa, en algún momento, como tengo muchas anotaciones, de cada anotación veo qué me detona más ideas, vomito todo el texto y después lo estructuro. Después de eso lo pruebo en algún “open mic”, o en algún show medio escondido, y así va creciendo el material. Si el público sabe que estás probando es más amable. Cuando no saben, que también es un tipo de prueba, uso material que ya sé que va a funcionar y después uso el material que voy a probar, para ver si se hace una curva. Si está viniendo muy bien y baja mucho, capaz que no está tan bueno. Porque la gente que está embalada con la risa tiende a perdonarte, entonces, si baja mucho significa que no está muy bien. Pero a veces sigue en la misma línea y ahí ves que sí puede andar. Haces eso tres, cuatro veces y si en todas ha ido bien, es un material que ya es tuyo”

#C: Entonces se te ocurren temas de lo que sea…

#J: “Exactamente. Yo ya estoy condenado, es transversal el hecho de encontrar material. De repente tu cerebro hace como una alarma y lo anotas. Independientemente de la actividad que hagas, es un análisis constante. Por ejemplo, yo había arrancado con el diferencial de ser boliviano acá, porque era mi diferencial. El taller que hice planteaba hacerse cargo de uno mismo, de lo que uno genera y de lo que uno da, y había mucha tela para cortar de ese tema. Ahora, diez minutos del monólogo que hago serán de eso y cincuenta son de otra cosa. Hay varias cosas que son de explorar la Argentina. Por ejemplo, cuando vi el Gauchito Gil, que para mí es la versión argentina de Jesucristo. No tiene nada que ver con ser boliviano, solamente con la exploración, de “ustedes son un poco así”. Por ejemplo, de que son muy entusiastas, de que en sus noticias siempre tienen que aparecer. Va más allá de la nacionalidad mía y es sobre lo que veo del otro. La gente es la mayor generadora de ideas. La sociedad, cómo nos comportamos, el preguntarse por qué somos así. Justamente, lo que genera mucho humor es el incluirse, no mirar desde arriba. En ese espacio de “idiotez colectiva” se genera mucha risa porque la gente se identifica. Lo importante es ponerte vos primero como carne de cañón, sino es más difícil llegar al público. En general, como dicen muchos comediantes, la gente va a ver al comediante fracasar. Porque la gente se identifica con eso. Porque todos somos un poco así. El stand up es mucho de analizar el comportamiento humano, el particular y el de uno mismo. Por eso mucha gente hace los talleres de stand up como recomendación del psicólogo, porque hay mucho de análisis. Del comportamiento propio también. Uno parte a escribir desde uno mismo. Qué me molesta a mí, qué odio yo, qué me da miedo a mí, y a partir de ahí te das cuenta de que no estás solo y de que hay más gente a la que le pasa lo mismo. También, a partir de ese análisis vas encontrando tu particularidad. Por eso hay tantos chistes repetidos, porque llegan de los lugares más comunes, y lo particular es lo que te diferencia, lo único con lo que te puedes quedar. En este momento que hay tanto, lo particular tuyo es lo que puede hacer que te vayan a ver a vos y no a los 2949 que hay por ahí. Porque hay una brecha, por lo menos yo acá, en Argentina, la siento, que es: si te va bien, entonces te va a ir muy bien, pero si te está costando que te vaya bien, entonces puede que llegues al otro extremo, al hecho de abandonar. Yo hace unos tres o cuatro años, sentía que estaba un poco más democratizado, pero porque el público quería ir a ver stand up y no le importaba qué o quién. Pero ahora todos están queriendo ir a ver a su comediante favorito. Entonces, al no tener plata para ir a dos o a tres al mes, empieza a elegir a su favorito, y el resto empieza a resentir”

Fuente: YouTuBe

#C: En tus monólogos hablas de la discriminación…

#J: “Sí, me gusta hacer las cosas que molestan a otros. Tendría que tratarlo en terapia (risas). Si yo sé que eso le molesta a alguien, me gusta más decirlo. Trato de agarrar esos temas. El tema de lo religioso, el tema de la discriminación, el tema de la xenofobia. Temas a partir de los cuales alguien me pueda decir algo por eso, me llama profundamente la atención. Y ver la réplica. En general la réplica es buena. Pero de vez en cuando aparece alguien que se enoja, que me replica cosas, y me llama poderosamente la atención cómo funciona la cabeza de esa persona, alguien que me dice “¿A qué venís? ¿A hacerle la burla a los argentinos? Volvete a tu país” y te putean. Y me llama la atención. Soy curioso. Esto sucede más que nada en las redes sociales. Cara a cara no. Como dice Ricky Gervais, que es un comediante inglés, un comediante no se mete en problemas. Porque es comedia, más allá de que la gente se pueda sensibilizar con el show, pueda renegar, hay una parte de su cabeza que dice “son chistes”, no es tan grave. No hay nada más allá del hecho en sí mismo”

#C: ¿Cómo empezó lo de las redes sociales?

#J: “Porque junto con la gran mayoría de los chicos que están haciendo comedia acá, nos dimos cuenta que era un buen lugar para hacer videos y publicarlos. Yo las veo más como una plataforma, antes que como un fin en sí mismo. Las veo como un lugar para promocionar el show. A mí no me va tan bien como a algunos chicos de acá, a muchos amigos míos les va muy bien. Acá me va más o menos, pero cuando empiezo a hacer algunos videos para Bolivia comienza a irme mejor allá. Algunos videos míos se han viralizado mucho en Bolivia, cosa que acá nunca pasó. Ahí también hay un tema de identificación, de cultura, de modo de hablar, de esas cosas, que suman. En los shows me va bien, pero ahora la convocatoria se ha hecho vía redes y es muy difícil que llegues a la tele, a la radio. Entonces, no necesariamente por ser un buen difundidor de tus shows eres un buen comediante. A mí, a veces, me cuesta difundirme, porque hay tanta oferta de comediante, que de los que te siguen hay un veinte por ciento que realmente ve y de ese veinte por ciento hay un porcentaje más bajo que puede. Entonces, me cuesta difundir el show, pero cuando estoy en el escenario, nueve de cada diez veces me va bien”

#C: ¿Qué proyectos tenés para este año y el año que viene?

#J: “En este 2017 estoy cerrando con esta idea de ir y venir. Porque ahora estoy en los dos lugares. De hecho el sábado tengo un show en Palermo, tengo shows en la Patagonia, tengo shows en el Oeste. Y en septiembre me voy a La Paz, El Alto, capaz Potosí. En octubre voy a estar de vuelta en La Paz y Santa Cruz. Estoy bastante activo en ese sentido. Y para el año que viene voy a empezar a hacer un “late night”, pero en las redes. También abrí un canal de YouTube que se llama “Surfistas Bolivianos” con algunos amigos de allá. Eso por ahora. Y también seguir presentándome a concursos con mis guiones, para ver si alguien me quiere financiar una película ya que hasta ahora no he obtenido respuestas. También espero en algún momento tener un poco más de estabilidad económica laboral, porque yo desde el 2014 que vivo al mes. Obviamente que hay meses que te va muy bien y estás tranquilo unos tres, cuatro meses, pero igual. No hay obra social, llueve y se suspende tu show que por ahí servía para comprar tu almuerzo al día siguiente. Por eso me gustaría tener algo un poco más sostenible y constante. Algo relacionado, pero de lo que sea”

Fuente: Javicho Soria Stand Up

#C: Estas preguntas se las hacemos a todos nuestros entrevistados. ¿Qué pensás que es la discapacidad? ¿Crees que estamos en una sociedad inclusiva?

#J: “Etimológicamente vendría a ser “que no eres capaz de hacer algo”. Creo que es un poco relativo. Yo tengo este problema de la diabetes, que no es una discapacidad, pero lentamente se va transformando en problemas más chiquitos y me cuesta hacer algunas cosas. Entonces hay algunas cosas en las que yo me siento “discapacitado”. No es lo mismo viajar conmigo que viajar con cualquier otro comediante. Tengo un trato especial. En el mismo sentido, me parece que no estamos todavía en una sociedad muy inclusiva, porque no están dadas las condiciones. Entiendo que se labura para la gran mayoría. Es difícil en una sociedad tan corporativizada. Me parece que todavía falta. A mí me ha pasado que me rechazan los seguros sociales por ser diabético, porque yo “siempre soy pérdida”. Entonces es muy difícil encontrar un lugar ahí”

#C: ¿Crees que hay límites para hacer lo que nos gusta?

#J: “No, no creo. El ser humano está dotado de algo sorprendente que es la imaginación. Uno tiene que encontrar el modo. Tienes que imaginarte cómo hacerlo. Tengo un amigo que perdió cuatro dedos cuando era niño, y es el mejor charanguista de Bolivia. Toca con la uña del dedo meñique. Y él no pensaba ser charanguista, hasta que perdió la mano. Se ve el modo. Uno tiene que encontrar el lugar. Creo que el ser humano en ese sentido no tiene límites, el cerebro humano es demasiado espectacular para ponerse un límite. En tu cabeza vas a encontrar un modo si lo quieres encontrar”

Facebook: Javicho Soria Stand Up (Hace click aquí y entra)


Posts  
Recientes